Agua
| Al igual que con los alimentos, el uso del agua en los hogares plantea preocupaciones similares debido al suministro limitado y la creciente demanda de agua dulce en algunas zonas, especialmente en los últimos años. La Unión Europea informa de un consumo doméstico medio de aproximadamente 144 litros de agua por persona al día, de los cuales sólo una pequeña parte se utiliza para beber y cocinar. Las actividades de higiene personal, como lavar, lavar platos, tirar de la cadena del inodoro, regar las plantas, llenar piscinas y, por supuesto, las goteras, representan más de un tercio de este consumo. Esta cantidad refleja únicamente la cantidad de agua utilizada directamente por los hogares y pone de relieve su forma de gestionar este recurso a menudo escaso. El creciente desafío de la escasez de agua, exacerbado por los cambios climáticos, ha afectado a personas de todo el mundo, también en áreas que nunca antes habían enfrentado estos problemas. Abordar este problema obligará a las personas a realizar algunos cambios difíciles en sus vidas personales para reducir el consumo de agua. En este módulo nos centramos en lo que podemos hacer para un futuro más sostenible y cómo ese proceso puede iniciarse en nuestros hogares. |
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